Las destrezas básicas de comunicación y acceso a la información  ---la 
lectura, la escritura, saber  hablar correctamente--- constituyen una parte
esencial de la alfabetización y suponen un requisito imprescindible para el 
conocimiento y para el aprendizaje. Eso es algo obvio y la propia palabra 
analfabeto lleva esa idea implícita. En la era de la información buena parte de 
la comunicación y del conocimiento se asientan sobre unas nuevas destrezas que 
si no básicas sí son casi imprescindibles: son las del uso y  acceso a los medios 
de comunicación tecnológicos. Esta nueva alfabetización al contrario que la 
anterior se produce mayoritariamente fuera de la escuela e incluso fuera de la 
familia. Sin embargo su necesidad es cada  día mayor para la educación y para 
el aprendizaje, y sobre todo si el aprendizaje se produce a distancia y en redes 
de comunicación.
Es por eso que consideramos de interés presentar el libro que hoy nos 
reseña Xavier Laborda en una publicación como RED que tiene como tema 
precisamente el de la EaD. 
M. Zapata
¿Qué leen, escuchan, miran y consultan los jóvenes? ¿A qué medios de
comunicación atienden? Esas son las preguntas que se ha hecho un equipo de
investigadores y profesores universitarios de Murcia. Los autores son José A. Gómez, 
Plácido  Guardiola, Josefina Lozano y Francisca J. Serrano, que han realizado esta 
investigación bajo la dirección de Javier Ballesta. Han elaborado una encuesta con
preguntas sobre los entrevistados y sus familias, la dotación y equipamiento domésticos 
y, finalmente, las preferencias y usos de los media por parte de los jóvenes. El libro  El 
consumo de medios en jóvenes de secundaria es el informe de este excelente e
interesante trabajo. Recoge el plan de trabajo y las conclusiones de 2400 encuestas 
realizadas a alumnos de enseñanza secundaria obligatoria de 41 centros. El estudio se 
realizó en la comunidad autónoma de Murcia durante el curso 2001 y 2002.
La tesis de fondo de la obra es interrogarse sobre si el consumo de medios iguala 
o diferencia a los usuarios. En esta intención interpretativa se aprecia un mérito notable 
de esta investigación, que brinda al lector la posibilidad de conocer la metodología 
aplicada, el contenido de la encuesta y los resultados parciales. La radio, Internet, la RED. Revista de Educación a Distancia.                                                         http://www.um.es/ead/red13/
lectura, la telefonía móvil, los géneros comunicativos son algunos de los aspectos que se 
tratan en El consumo de medios en jóvenes de secundaria.
Conviene destacar que los resultados aparecen analizados en diversos capítulos 
con tres perspectivas específicas. Por una parte se  comenta las respuestas del colectivo 
de jóvenes, en su globalidad. Pero también se trata esta información de un modo 
diferencial al establecer los usos y preferencias del alumnado inmigrante. Y una tercera 
línea de análisis compara los resultados generales con los del alumnado con necesidades 
educativas especiales.
En la parte de conclusiones la obra recoge ideas sobre la progresiva
individualización en el consumo de los medios, la dificultad de usar medios que
requieren mayor capital cultural, como es el caso de la biblioteca de obras impresas, la 
preponderancia del género de la música o la importancia de los usos para la relación 
interpersonal.
Y cierra la obra un breve y enjundioso capítulo con recomendaciones. En él 
destacan los autores los resultados má s relevantes de su estudio. De ellos deseamos 
mencionar tres cuestiones.
1.- La televisión es el aparato más difundido en el hogar, con la particularidad de 
que forma parte del equipamiento privado del joven, pues suele poseer un aparato en su 
habitación.
2.- Frente a la presencia mayoritaria de recursos audiovisua les quedan en un 
lugar muy pequeño los equipamientos como la biblioteca personal e Internet. Observan 
los autores del estudio  El consumo de medios en jóvenes de secundaria  que hay una 
relación entre la escasa presencia de estos recursos y el capital cultural que demandan 
esos medios, como son los ya mencionados de la biblioteca e incluso Internet. El
consumo de recursos que exigen una preparación cultural menor tiene un papel
considerable, en detrimento de los que implican un capital cultural considerable. 
3.- La telefonía móvil tiene una presencia muy notable en los hábitos
comunicativos de los jóvenes. De los usos del teléfono celular destaca la mensajería. Es 
digno de atención también el gasto económico que conlleva este aparato, que en el 
momento de estudio, en los años 2001 y 2002, era de 33 euros como gasto medio 
mensual de los jóvenes.
Por encima de los detalles de la investigación, el libro  El consumo de medios en 
jóvenes de secundaria aporta una información capital para conocer con precisión los 
aspectos más importantes de los hábitos culturales de los jóvenes. Aporta datos e 
interpretaciones sobre la dotación, los equipamientos y las modalidades de acceso a la 
información. En el estudio aparecen tratados las aplicaciones que dan esos usuarios a 
Internet, televisión, radio, libros y publicaciones periódicas. Y permiten comprender 
cuáles son las tendencias culturales de estas generaciones emergentes y qué relación 
guarda ello con los medios de comunicación e información. A esta bondad material se 
añade otra más, que es de tipo formal o metodológica, pues los autores tienen la 
atención de presentar el proceso de su trabajo y las fases de recopilación de datos y de 
interpretación. Estas cualidades convierten un trabajo académico en  una obra de muy 
atractiva e instructiva lectura.
Xavier Laborda Gil